El plan será desarrollado por un consorcio internacional conformado por SUMA Arquitectos, COTRANS y CITY PLAN, firmas especializadas en planificación territorial, movilidad urbana y gestión del patrimonio, integrando una visión técnica y estratégica que permitirá consolidar el Centro Histórico como un espacio vivo, habitable y competitivo. El lanzamiento oficial del proceso contó con la participación de autoridades del Gobierno de El Salvador, instituciones vinculadas al desarrollo urbano y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco del Programa de Apoyo a la Recuperación y Expansión del Sector Turismo, que destina más de USD 106 millones a proyectos estratégicos que impulsan la revitalización integral del país.
Durante la última década, el Centro Histórico ha experimentado una transformación profunda. La recuperación del espacio público, la atracción de inversión privada y la consolidación de condiciones de seguridad han permitido abrir una nueva etapa de desarrollo urbano que hoy posiciona a San Salvador como una ciudad en renovación activa dentro de la región.
Este contexto crea una oportunidad única para el ordenamiento territorial. El PEODT articulará lineamientos claros en temas de uso de suelo, rehabilitación patrimonial, movilidad, vivienda y desarrollo económico, con el fin de garantizar un crecimiento equilibrado que integre la identidad histórica con nuevas dinámicas urbanas. Además de reforzar su vocación cultural y turística, el plan busca fortalecer el carácter residencial, productivo y social del Centro Histórico, promoviendo proyectos que generen empleo, inversión y calidad urbana desde una perspectiva de sostenibilidad a largo plazo.
Para SUMA Arquitectos, este proyecto representa su segundo encargo internacional en planificación urbana y su primer plan territorial fuera de Panamá, consolidando su expansión regional y su compromiso con el desarrollo de ciudades más ordenadas, resilientes e inclusivas.
Más que un ejercicio de planificación, este plan es una pieza esencial dentro de la nueva etapa que vive El Salvador: una etapa marcada por estabilidad, proyección internacional y una renovada confianza en la transformación urbana como motor de desarrollo.