ESTADIO MARACANÁ DE PANAMÁ

Ubicación EL CHORRILLO, DISTRITO DE PANAMÁ

Año 2013

Cliente Constructora Norberto Odebrecht/Ministerio de Obras Públicas

Diseño

Nilson Ariel Espino

Descripción

El “Maracaná” es un estadio de fútbol construido entre los años 2013 y 2014 en el popular barrio de El Chorrillo en la ciudad de Panamá. La estructura reemplazó un campo de juego de larga data que los vecinos habían bautizado con el nombre del legendario estadio de Río de Janeiro. El estadio tiene capacidad para 5 mil espectadores, y es el remate de una nueva fase del parque lineal que recorre la costa de la bahía de la ciudad.

Categorías Arquitectura

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La estructura se organiza en base a cuatro tramos rectos de graderías con cubiertas abovedadas y cuatro “cubos”, uno en cada esquina. Los accesos públicos se localizan bajo las gradas en las alas este y oeste, mientras que las áreas inferiores de las alas norte y sur se dedican a camerinos y oficinas, respectivamente. Las alas de acceso incluyen un vestíbulo de distribución, puestos de ventas y palcos VIP. Los cubos alojan los baños públicos. La estructura combina columnas de concreto armado y de acero, y utiliza cerchas de acero y lámina metálica auto-portante para las cubiertas.

La estructura se organiza en base a cuatro tramos rectos de graderías con cubiertas abovedadas y cuatro “cubos”, uno en cada esquina. Los accesos públicos se localizan bajo las gradas en las alas este y oeste, mientras que las áreas inferiores de las alas norte y sur se dedican a camerinos y oficinas, respectivamente. Las alas de acceso incluyen un vestíbulo de distribución, puestos de ventas y palcos VIP. Los cubos alojan los baños públicos. La estructura combina columnas de concreto armado y de acero, y utiliza cerchas de acero y lámina metálica auto-portante para las cubiertas.


Los cuatro cubos de concreto son los únicos elementos “solidos” de las fachadas exteriores, y están pintados en azul o rojo, de forma alternada. Las secciones centrales de cada ala se cierran, por su parte, con láminas perforadas de acero. A partir de cada esquina, el color del cubo se “pixela” en la cuadrícula de láminas y se convierte en blanco hacia el centro de cada tramo de fachada, para entonces recuperar el color opuesto en la siguiente esquina.




Las láminas perforadas y los techos elevados le dan una apariencia ligera, abierta y translúcida al edificio. Entre las gradas y los techos se aprecian, en distintas direcciones, la bahía, fragmentos de la ciudad, el puente sobre el canal y el afamado Cerro Ancón. En las horas del día cuando el sol se acerca al horizonte, las láminas perforadas ofrecen un espectacular efecto de luces en los vestíbulos de acceso. De noche, las luces interiores del estadio convierten las fachadas este y oeste en gigantescas lámparas de luz matizada.